
Foto de la web: consumer.es
Ya os hemos comentado en más de una ocasión que la presentación de un plato tiene la misma importancia que el sabor. Si la reunión es de amigos de toda la vida puedes tener algún que otro fallo, pero si se trata de una reunión de gran importancia, lo mejor es ir sobre seguro y esta receta puede hacer que te presentes ante cualquiera como un auténtico chef.
El timbal de espinacas además de tener una presentación espectacular su sabor es exquisito y es una de las recetas más sanas que puedas imaginar al contener un gran número de vitaminas y antioxidantes ideales para cuidar tu salud.
En esta ocasión hemos incluido mantequilla como ingrediente para la preparación del plato, pero puedes prescindir de ella si no quieres que contenga gran cantidad de grasas.
Por otra parte los huevos aportarán las proteínas que conseguirán esa dosis de energía tan necesaria para el cuerpo y aportará una dosis importante de vitaminas y minerales.
Ingredientes
-15 g de mantequilla que podemos cambiar por aceite de oliva virgen.
-100 g de cebolla.
-250 g de espinacas frescas picadas.
-2 dl de leche evaporada.
-2 huevos batidos.
-1/4 de taza de queso amarillo rallado.
-1 cucharada de pan rallado.
-1/4 de cucharadita de nuez moscada.
-1/2 cucharadita de sal.
-1/4 de cucharadita de pimienta.
-Moldes
Elaboración
Colocamos unas gotas de aceite de oliva virgen en una sartén, añadiendo la cebolla que habremos picado en pedazos muy pequeños para realizar un sofrito. Una vez lista la cebolla agregaremos las espinacas que habremos lavado y escurrido y por supuesto cortado en pedacitos muy finos. El tiempo que tendremos que tenerla al fuego será aproximadamente de 5 minutos a fuego lento y una vez preparada añadiremos la leche evaporada. Retiramos la sartén del fuego.
Cogeremos el pan rallado y el queso además de la nuez moscada y lo añadiremos a los huevos que tendremos que batir, esta mezcla también habrá que salpimentarla al gusto.
Con la mezcla que nos ha quedado tendremos que rellenar los moldes que habremos cubierto con un poco de mantequilla desecha para que no se quede pegada a los bordes y lo metemos en el horno a una temperatura de 180º, durante un tiempo aproximado de una hora. Iremos comprobando cada cierto tiempo que el contenido de los moldes se ha cuajado, ya que el tiempo que os indicamos es meramente orientativo.
Una vez listo dejamos que se enfríen un poco y los desmoldamos para servirlos en la mesa. Verás que orgullosos os sentís cuando veais el resultado, pero sobre todo cuando lo probéis.
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